Guía completa para alquilar tu propiedad sin errores (2026)
Alquilar tu propiedad sin errores es seguir un orden: preparar el inmueble, ponerle un precio de mercado, elegir bien al inquilino y sus garantías, firmar un contrato completo, documentar la entrega con inventario y administrar el mes a mes con método. La mayoría de los conflictos entre propietarios e inquilinos nacen de saltear uno de esos pasos. Esta guía recorre el camino entero, en orden, con lo que tenés que resolver en cada etapa.
Paso 1: preparar la propiedad
Antes de publicar, dejá la propiedad en condiciones de entrega: pintura razonable, instalaciones funcionando (canillas, llaves de luz, calefón o termotanque), cerraduras en buen estado y servicios al día. Todo lo que entregues roto lo vas a discutir a la salida, así que conviene arreglarlo ahora o dejarlo asentado por escrito. Juntá también la documentación: título o comprobante de titularidad, últimas boletas de servicios e impuestos, y reglamento de copropiedad si es un departamento.
Paso 2: definir el precio
El precio lo pone el mercado, no la necesidad. Relevá publicaciones de propiedades comparables en tu zona (misma cantidad de ambientes, estado similar) y ubicate en ese rango: un precio 15% arriba del mercado puede costarte dos meses vacíos, que es más de lo que ganás con la diferencia. Ejemplo con números redondos: pedir $550.000 en vez de $500.000 son $600.000 extra al año, pero dos meses sin alquilar son $1.000.000 perdidos.
Para los aumentos futuros, definí desde el inicio qué índice vas a usar. Post DNU 70/2023 hay libertad total para pactar índice, frecuencia y moneda; lo más usual en contratos nuevos es ICL o IPC con ajuste trimestral o cuatrimestral. Tener una referencia clara del valor actualizado te sirve tanto para publicar como para ajustar después.
Paso 3: elegir inquilino y garantías
Un buen inquilino vale más que un buen precio. Pedí comprobantes de ingresos (la referencia usual es que el alquiler no supere el 30% o 35% de los ingresos del grupo familiar), verificá antecedentes de alquileres anteriores si podés, y exigí garantía: propietaria de la zona, seguro de caución o garantía de una empresa. Cada una tiene sus pros y contras; la caución cobra una prima pero responde rápido, la garantía propietaria es gratis pero ejecutar lleva juicio. No tengas apuro: un mes más de búsqueda es más barato que dos años de mal inquilino.
Paso 4: el contrato (qué no puede faltar post DNU)
Desde el DNU 70/2023 rige la libertad contractual: plazo, índice de ajuste, frecuencia, moneda y demás condiciones se pactan libremente entre las partes, pero la forma escrita sigue siendo esencial. Tu contrato tiene que decir con precisión: identificación de las partes y del inmueble, plazo, precio inicial, índice y frecuencia de ajuste (con nombre y apellido: ICL trimestral, por ejemplo), día de vencimiento del pago y medio de pago, punitorios por mora, depósito en garantía, destino del inmueble, quién paga qué (expensas ordinarias, impuestos, servicios), y las condiciones de rescisión. Si no pactan nada sobre rescisión anticipada, la referencia post DNU es una compensación del 10% del saldo restante del contrato. Para el texto final, siempre conviene la revisión de un abogado o escribano de confianza.
Paso 5: el depósito
Lo usual es un mes de alquiler en concepto de depósito en garantía. Dejá escrito cómo se devuelve: la práctica sana es restituirlo al valor del último mes de alquiler, y es razonable pactar una retención breve (alrededor de 30 días) para verificar que no queden deudas de servicios, expensas o daños. Todo eso escrito en el contrato evita la discusión más común del final de un alquiler.
Paso 6: la entrega con inventario
El día de la entrega de llaves, firmen un acta de entrega con inventario: estado de paredes, pisos, aberturas y artefactos, qué muebles o electrodomésticos quedan, lectura de medidores de luz, gas y agua, y fotos con fecha de cada ambiente. Ese documento es tu mejor defensa a la salida: sin inventario firmado, cualquier reclamo por daños se vuelve tu palabra contra la del inquilino.
Paso 7: la administración mensual
Firmado el contrato, empieza el trabajo de verdad: cobrar todos los meses, reclamar en fecha si hay atraso, emitir recibo de cada pago, aplicar los aumentos el mes exacto que corresponde y guardar registro de todo. La regla de oro es la consistencia: el inquilino aprende en los primeros tres meses si con vos se puede pagar tarde o no. Un recordatorio antes del vencimiento con el monto exacto y el alias resuelve la mayoría de los atrasos antes de que existan.
Cierre: hacelo con método
Alquilar bien no es suerte, es método: precio de mercado, inquilino verificado, contrato completo, inventario firmado y cobranza consistente. Si preferís no encargarte del día a día, una inmobiliaria que trabaje con un sistema como Llavego te da liquidaciones puntuales con detalle y un portal para ver tus comprobantes cuando quieras. Y si lo administrás vos, guardate la calculadora de aumentos: es gratis y te asegura no equivocarte nunca con el índice.
Te mostramos una demo con tus números, sin compromiso.
Pedí una demo