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Cómo factura una inmobiliaria sus honorarios (A, B o C)

14 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

Escrito dentro de una inmobiliaria en actividad, por un Martillero y Corredor Público matriculado en Balcarce, provincia de Buenos Aires. Es orientación general sobre cómo funciona la administración de alquileres, no asesoramiento legal ni contable.

Los honorarios que cobra una inmobiliaria por administrar un alquiler son la contraprestación de un servicio y, como tal, se facturan. La duda casi nunca es si hay que facturar: es qué letra de comprobante corresponde, a nombre de quién va y sobre qué importe se calcula. Esta nota ordena esas tres respuestas. Aclaración necesaria desde el arranque: es informativa y general; tu situación fiscal concreta la define tu contador.

La letra: depende de tu condición y de la de tu cliente

Si sos monotributista, emitís siempre Factura C, sin importar a quién le factures. Si sos responsable inscripto, la letra la define el receptor: Factura A cuando el cliente también es responsable inscripto (ahí el IVA se discrimina en el comprobante) y Factura B cuando es consumidor final, monotributista o exento. El caso más frecuente en una inmobiliaria chica —martillero monotributista que le factura a propietarios particulares— tiene una sola respuesta posible: Factura C.

A nombre de quién va

Del que contrató el servicio de administración, que es el propietario. Tiene toda la lógica: es él quien recibe el servicio y es su gasto, el mismo que después ve descontado en la liquidación mensual. No lo confundas con la comisión por la celebración del contrato, que es otro hecho económico: se cobra una sola vez al firmar, puede corresponderle al inquilino según el caso, y en locaciones con destino de vivienda está alcanzada por límites de la normativa de corretaje aplicable, que cambió varias veces en los últimos años. Antes de cobrarla, confirmá el marco vigente en tu jurisdicción.

Sobre qué importe se calcula el honorario

El honorario de administración se pacta habitualmente como un porcentaje del alquiler, en valores que en el país suelen ubicarse en el orden del 8% al 12% mensual. Dos precisiones que evitan discusiones. La primera: se calcula sobre lo efectivamente cobrado, no sobre lo facturado al inquilino; si el mes no se cobró, no se ganó el honorario. La segunda: dejá por escrito en el contrato de administración si el porcentaje se aplica sobre el alquiler solo o sobre el total incluidos los conceptos extra, porque es la ambigüedad que más reclamos genera.

Cuánto cobrar por administrar alquileres →

La factura "por cuenta y orden": cuándo aparece

Es una figura distinta y conviene no mezclarla. Algunas administraciones instrumentan el cobro del alquiler en nombre del propietario mediante comprobantes emitidos por cuenta y orden de terceros. Es un esquema con requisitos formales propios y no toda administración lo necesita: si vos facturás únicamente tus honorarios y el alquiler se le transfiere al propietario, con esa factura alcanza. Definí el circuito con tu contador antes de armarlo, porque cambiarlo a mitad de camino es bastante engorroso.

Qué hace falta para emitir electrónicamente

Cuatro cosas, y las tres primeras se hacen una sola vez: un certificado digital a tu nombre generado desde el portal de ARCA —la ex AFIP, que cambió de nombre pero no de trámite—, la autorización del servicio de facturación electrónica para ese certificado, un punto de venta habilitado específicamente para web services (el que usás para "factura en línea" no sirve para esto), y el sistema desde el que vas a emitir. Con eso resuelto, cada factura pasa a ser un clic, con su CAE y su código QR obligatorio.

El alta en ARCA, paso a paso →

El circuito ideal, mes a mes

Cobrás el alquiler, liquidás al propietario descontando tus honorarios, emitís la factura por esos honorarios y le mandás la liquidación y la factura juntas. Cuando esos tres pasos viven en sistemas distintos —una planilla, el portal de ARCA y el WhatsApp— vas a tipear los mismos números tres veces, y tarde o temprano dejan de coincidir. Que la factura salga del mismo lugar donde hiciste la liquidación no es una comodidad: es lo que garantiza que el importe facturado sea exactamente el descontado.

En Llavego la factura se emite desde la propia liquidación: el sistema toma el importe de honorarios ya calculado y emite con tu CUIT y tu certificado, contra ARCA, devolviendo CAE y QR oficiales en un PDF con la marca de tu inmobiliaria. Emite A, B o C según la condición fiscal que tengas cargada, en pesos o en dólares con la cotización oficial del día. Y hay una pantalla aparte para los casos sueltos: la comisión al inquilino por la firma del contrato, o un cliente que no está en tu cartera.

Ver cómo se emite, en la demo →

Esta nota es informativa y no constituye asesoramiento fiscal ni contable. La categorización, el tipo de comprobante y el circuito que corresponde a tu caso los define tu contador.

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